La supuesta estafa a varias personas tuteladas por el Instituto Aragonés de Servicios Sociales y cuyo presunto autor era trabajador del IASS puede ser de mayor cantidad de la que se habló en un principio. La denuncia del IASS hablaba de 200.000 euros en varios casos. No obstante, un año después de la denuncia, el tema sigue en fase de instrucción puesto que se han ido descubriendo más casos, según indicaron fuentes judiciales.
Ayer mismo declaró sobre estos hechos el imputado para aclarar la autoría sobre los nuevos hechos denunciados. Las mismas fuentes indicaron que los hechos han ido siendo reconocidos por el acusado y que próximamente puede cerrarse la instrucción para abrirse juicio oral.
Según ha podido saber este diario, el IASS pretende personarse como acusación particular en este caso, aunque dada la posibilidad de que sea declarado responsable civil subsidiario no tendría capacidad para personarse como acusador en la causa judicial abierta.
Hay que recordar que la denuncia fue interpuesta por el propio IASS al detectar que esta persona, prevaliéndose de su capacidad para el control de los bienes de personas tuteladas, pudo haberse hecho espuriamente con diversas cantidades de dinero. El IASS tutela personas cuyo estado mental, por enfermedad, edad o discapacidad no pueden administrarse por su cuenta.
Diario del Alto Aragon