¿Es seguro tener un dominio en la Red?
La ICANN
estudia la mejor manera de proteger los datos sobre los titulares de
los dominios de Internet, actualmente accesibles de modo público
La normativa actual para la gestión y
registro de dominios en Internet dictamina que los datos sobre los
titulares de los mismos deben ser públicos. Esto supone de hecho que
estos datos pueden ser aprovechados por estafadores y spammers para
cometer diversos delitos o alterar de forma deliberada la intimidad de
muchos usuarios.
La organismo responsable de la gestión y administración del sistema de nombres de dominio es la ICANN
(Internet Corporation for Assigned Name and Numbers), una organización
sin ánimo de lucro que funciona a nivel mundial. Esta organización es
la responsable de determinar la forma en que los dominios son
registrados y de habilitar a diferentes empresas y organismos a nivel
internacional para que puedan dar el servicio de registro de dominios.
La polémica del WHOIS
Para saber quién es el propietario de un dominio existe un
protocolo denominado WHOIS que se utiliza para realizar consultas a una
base de datos. A este protocolo puede accederse de múltiples formas,
desde una línea de comandos hasta mediante una aplicación web, lo cual
hace sumamente sencillo conocer quién está detrás de cada dominio.
Las empresas que ofrecen los servicios de registro de dominios
deben proporcionar un mecanismo para que el WHOIS de los mismos sea
público, según la normativa de la ICANN.
Es decir, los registradores deben mostrar la información referida a
los datos de registro de un dominio, como nombre y apellidos, dirección
y teléfono de contacto del propietario del mismo.
Al ser públicos estos datos, muchas veces son utilizados por
estafadores y spammers para cometer delitos como suplantación de
identidad o el envío masivo de spam. En el caso de los particulares el
problema de su vulnerabilidad es especialmente grave al estar más
expuestos a este tipo de actos que las empresas por su propia
naturaleza jurídica.
Abusos múltiples
Una de las estafas más repetidas en países como Inglaterra,
Alemania o España consiste en enviar una carta postal a la dirección
del responsable del dominio, donde se le indica que debe de rellenar
los datos correspondientes al registro nacional de su dominio. En la
letra pequeña, le indican al estafado que por estos servicios va a
recibir una factura por un importe entre 800 y 900 euros.
Otro de los abusos más comunes realizados utilizando los datos públicos
del WHOIS consiste en enviar un correo electrónico al dueño del dominio
en periodos próximos a su renovación, para instarles a renovar el mismo
bajo la apariencia de que se hace en nombre del registrado, cuando
realmente lo que se realiza es una transferencia del dominio bajo
engaño del legítimo dueño.
Datos protegidos
Un error cometido por muchos dueños de dominios es el proporcionar
datos falsos a la hora de registrar un nombre de dominio, como una
forma de no ser identificado. Según la normativa de la ICAAN, este tipo
de dominios registrados con datos falsos pueden ser revocados y
cancelados de forma fulminante si es conocido por el organismo gestor.
A nivel internacional, en el registro con dominios de primer nivel,
es decir '.com', '.net' y '.org', muchos de los grandes registradores y
terceras empresas asociadas ofertan como un servicio de valor añadido a
la compra de un dominio la posibilidad de protegerlos.
Básicamente consiste en que los datos de contacto sean los datos
reales de un intermediario, como puede ser el propio registrador del
dominio, para que el dueño original no vea expuestos sus datos de forma
pública.
Muchas veces la normativa de la ICANN entra en conflicto con normas
internacionales y nacionales. Debido esto y a la queja desde distintos
registradores y responsables de grandes cuentas de dominios, la ICANN
está determinando la información que debe darse a la hora de registrar
un dominio, qué datos deben aparecer de forma pública en el WHOIS y qué
organismos y empresas deben estar facultados para acceder a los datos
no públicos del registro.
En una reciente votación, la semana pasada, los miembros de la
ICANN han rechazado, 17 contra 7, cambiar la normativa y de momento
todos los propietarios de dominios deberán mostrar sus datos en el
WHOIS. Aun así, no se descarta abordar de nuevo el tema en futuras
votaciones.
Una de las protecciones más comunes que se suelen realizar para la
consulta de datos de dominios mediante el WHOIS es el bloqueo del
protocolo para que sólo sea accesible su consulta mediante la página
web del registrador, incluyendo un mecanismo captcha,
donde debe ser insertada una secuencia de letras y números aleatoria
que aparece en pantalla antes de poder realizar la consulta.
De esta manera se pretende proteger la consulta web de máquinas
programadas para la recopilación automática de estos datos. Aunque
desde páginas como Whois.sc puede accederse con facilidad y sin ningún tipo de control a cualquier dominio de primer nivel.
Dominios nacionales
Respecto a los dominios nacionales, aunque deben cumplir con los
principios de la ICAAN, la normativa que los regula está redactada por
los gobiernos locales. En España, los dominios '.es' se han
multiplicado por cinco los últimos años, situándose actualmente en más
de 600.000.
Este crecimiento ha estado motivado por el Plan Nacional de nombres
de dominio de Internet '.es', lanzado en 2005 con el objetivo de
aumentar el número de los mismos registrados. Para ello, entre otras
medidas se redujo su precio en un 70% y se simplificó el proceso de
registro.
En España, el organismo NIC.es,
responsable de la gestión y administración del dominio nacional '.es',
utiliza únicamente como forma de protección del WHOIS la consulta
exclusiva de estos dominios desde su propia página web.
Sin embargo, en otros países como Francia, (AFNIC.fr),
el organismo responsable de los dominios '.fr', tiene habilitada la
posibilidad de no hacer públicos los datos del WHOIS, referidos al
dueño del registro, según la aplicación de la Ley francesa de
Informática y Libertades.
Para ello, todo dominio con datos no públicos muestra una dirección de correos anónima, aunque el mecanismo para entrar en contacto con el titular del nombre de dominio se realiza mediante un formulario de contacto desde la propia web de AFNIC.
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