Una mujer de Valencia a la que le habían robado su DNI ha sido víctima de una estafa económica y personal.
Una mujer de Valencia a la que le habían robado su carné de identidad, ha sido víctima de una estafa económica y personal. Otra mujer ha suplantado su personalidad y con su DNI ha financiado importantes compras y ha llegado ha protagonizar dos matrimonios de conveniencia que le han reportado importantes beneficios. Ahora, la financiera le reclama a la denunciante todos los impagados y no puede casarse mientras no se resuelva el problema en el Registro Civil.
Poca gente se preocupa de la pérdida o el robo del DNI más allá del
trastorno que supone tener que volver a una oficina de la policía a
renovar el documento. Es más, casi nadie pone una denuncia ante la
policía para que quede constancia de ese robo si no es porque con el
DNI perdieron teléfonos, llaves, tarjetas de crédito etc. La realidad,
sin embargo, indica que si ese carné cae en manos de unos delincuentes
profesionales, el problema puede ser muy gordo. A una vecina de
Valencia, por ejemplo, le robaron la tarjeta de identidad y los
ladrones han abierto una cuenta bancaria a su nombre, han financiado
importantes compras que luego le han reclamado a ella y hasta han
celebrado matrimonios de conveniencia que impiden que ahora ella pueda
casarse con su novio. Todo un lío que, aunque se resuelva finalmente,
le ha destrozado la vida.
Este caso concreto, que está siendo instruido en los juzgados de
Picassent, tiene como protagonista a una joven de Valencia, cuyo nombre
prefiere ocultar, que en septiembre de 2006 "perdió o le robaron" el
DNI. Según su abogada, Pilar Jove, la mujer renovó el documento y no le
dio más importancia al asunto hasta que empezó a tener noticias de
bancos, juzgados etc.
Un día la llamaron del Registro Civil, explica Jove, para comunicarle
que no podía casarse por segunda vez, toda una sorpresa para la mujer
porque, aunque tiene novio formal, nunca se decidió a pasar por el
altar. Entonces se enteró que ella, o mejor dicho, una persona que
usaba su DNI y suplantaba su personalidad, se había casado en una
parroquia de Picassent y días después en otra de Lliria. Y claro,
cuando los papeles llegaron al Registro Civil pensaron que estaban ante
un caso de poligamia.
Dinero en efectivo
Hechas las correspondientes reclamaciones, la afectada supo también,
según la abogada, que su suplantadora había organizado dos bodas de
conveniencia con dos subsaharianos que fueron localizados y confesaron
que habían pagado entre 4.000 y 5.000 euros por el enlace. Como los
papeles de la iglesia tardan unos días en llegar al juzgado tuvieron
tiempo de hacer un segundo casamiento.
Afortunadamente, la afectada ha podido deshacer al menos una de las
bodas en lo que a lo religioso se refiere. Basta con hacer una
"anulación de partida sacramental". Pero el problema está en el
Registro Civil, que exige un proceso judicial para volver a la
normalidad, de manera que si un día de estos la afectada quisiera
casarse con su novio simplemente no podría.
No contentos con eso, la suplantadora, siempre según la letrada Pilar
Jove, abrió una cuenta bancaria con el DNI de la valenciana y falsificó
una nómina y un contrato de trabajo con sus datos. Luego se fue a un
concesionario y compró una moto de gran cilindrada que financió con la
documentación que había falsificado. Y finalmente contactó con un
conocido y le vendió la moto por un precio inferior para recuperar
dinero en efectivo.
Lógicamente, cuando la financiera fue a cobrar la primera letra,
encontró la cuenta bancaria a cero y reclamó a la titular oficial, que
supo de una nueva estafa a cuenta de su nunca bien valorado DNI.
La operación se repitió con un ordenador y con otras compras, dice su
abogada, que asegura que sólo el caso de la moto le supone ya unas
cargas, entre demoras, impagados etc., de 22.000 euros.
Como colmo de los males, la suplantadora ha realizado algún
empadronamiento falso y ha alterado el censo electoral, de manera que
la afectada ha tenido problemas para votar en las últimas elecciones.
Investigación en marcha
El caso está siendo investigado por un juzgado de Picassent, pero según
Pilar Jove, la situación no se resolverá totalmente hasta que no
aparezca la suplantadora y sus compinches. La Policía ha interrogado a
los inmigrantes que pagaron por las bodas de conveniencia y al hombre
al que le vendieron la moto, nunca mejor dicho, pero los datos
facilitados no han sido suficientes para su localización. También se
investigan las llamadas realizadas a través de teléfonos contratados,
como no podía ser de otra manera, a nombre de la denunciante; y las
viviendas donde se han formalizado los empadronamientos, todo un
maremágnum de datos que a esta mujer no le resuelven el grave problema
que se ha cruzado en su via simplemente por perder o dejarse robar su
Documento Nacional de Identidad.



